Excmo. Sr. Embajador del Estado de Israel en Madrid,Excmo. Sr. Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación,Excma. Sra. Ministra de Asuntos Exteriores de Israel (Tzipi Livni),Excmo. Sr. Alcalde de Madrid,Sras. y Sres.,
El pasado año se cumplió el vigésimo aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e Israel. Y con motivo de ese feliz aniversario, el Sr. Embajador de Israel, D. Victor Harel, tuvo la gentileza de invitarme a visitar su país. Una invitación que acepté con mucho gusto, y por la que le estoy profundamente agradecida. Así tuve ocasión de conocer más de cerca la sociedad y las instituciones de una joven nación que tiene con el pueblo español tantas cosas en común.
Por ejemplo, lazos históricos, culturales y sentimentales que han perdurado a través del tiempo y que han sobrevivido a siglos de incomprensión, a duras pruebas y a grandes injusticias, como la expulsión de los judíos decretada por los Reyes Católicos.
Una sinrazón, la de privar a unos españoles de su patria y de sus hogares, por la que los españoles siempre estaremos en deuda con aquellos judíos sefardíes de finales del siglo XV.
Unos españoles del siglo XV que, en lugar de renegar de la patria que los había rechazado, como habría sido lo más lógico en sus circunstancias, conservaron vivos en su memoria y en su corazón esos lazos históricos, culturales y sentimentales. Especialmente su lengua, el castellano, que han transmitido de generación en generación. Así, a la deuda por la injusticia cometida con su expulsión hoy tenemos que añadir la enorme deuda de admiración y gratitud por haber conservado vivo un patrimonio cultural que nos es común.
Y además de los lazos históricos, culturales y sentimentales, los españoles compartimos hoy con Israel nuestra vocación de ser sociedades libres, democráticas, abiertas y prósperas. Y, especialmente en el caso de Madrid, sociedades tolerantes y cosmopolitas, construidas por gentes venidas de todas partes del mundo.
En este sentido, yo creo que los españoles y los madrileños tenemos muchas cosas que aprender de Israel. De una joven y gran nación que ha sabido defender su libertad y su independencia en circunstancias muy difíciles y, al mismo tiempo, construir una sociedad culta, plural y cosmopolita, una nación libre y próspera en un área del mundo donde no abundan precisamente las naciones libres y prósperas, sin otros recursos naturales que no fueran el talento y el esfuerzo de sus habitantes.
De ahí que la Comunidad de Madrid haya decidido colaborar, junto al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y al Ayuntamiento de Madrid, a poner en marcha la Casa Sefarad-Israel. Esta Institución que ahora nace busca ofrecer a los españoles y a los madrileños la oportunidad de apreciar y conocer mejor la historia y la cultura del pueblo judío. Porque son parte irrenunciable de nuestra propia historia y cultura.
Del mismo modo, Casa Sefarad-Israel quiere servir para ayudar a los madrileños y a los españoles a apreciar y conocer mejor la realidad de una joven nación libre y democrática, como Israel, que es una nación amiga con la que queremos mantener siempre las mejores y más estrechas relaciones.
Por todo ello, Sras. y Sres., quiero expresar mi satisfacción por el nacimiento de este proyecto de la Casa Sefarad-Israel. Espero que este nuevo punto de encuentro entre Israel y España sirva para intensificar los lazos culturales y sentimentales que siempre nos han unido.
Muchas gracias.