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Discursos

DISCURSO ALCALDE DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID

Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Don Ángel Moratinos; Ministra de Asuntos Exteriores de Israel, Señora Tzpi Livni; Presidenta de la Comunidad de Madrid, Doña Esperanza Aguirre; Secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Doña Leire Pajín; señoras y señores:

Alcalde del Ayuntamiento de Madrid

Esta presentación oficial de la Casa Sefarad-Israel, después de firmado el pasado 18 de diciembre el convenio de colaboración que creó el consorcio homónimo entre Ayuntamiento, Comunidad de Madrid, Ministerio de Asuntos Exteriores y Agencia Española de Cooperación Internacional, reviste un significado muy especial no sólo por el valor que para Madrid supone albergar este nuevo corazón de Sefarad-Israel, sino también por lo que supone en la construcción de una metrópoli abierta y diversa. Madrid, siempre respetuosa con su mejor legado histórico, pero a la vez dispuesta a explorar los nuevos retos y las nuevas oportunidades que nos abre este mundo global del siglo XXI, ve conciliadas así en este organismo ambas actitudes.

Casa Sefarad-Israel no hace sino responder a un anhelo manifestado reiteradamente por parte de las organizaciones judías, y su creación permitirá sacar mayor partido al potencial -hasta ahora en cierta forma desaprovechado- que implica la existencia de una importante comunidad, presente en prácticamente todo el mundo, que no quiere renunciar a sus lazos con España, con esa Sefarad que se integra en su imaginario como una de las épocas más ricas de su pasado.

La Casa Sefarad-Israel es un proyecto pensado para contribuir al reconocimiento de las aportaciones de la cultura judía a la Historia de España, a la promoción de esta cultura y al desarrollo de las relaciones de España con la comunidad y organizaciones hebreas. Además, se concibe como un punto de referencia y encuentro, como un símbolo de unión de la diáspora sefardí, abriéndose como un centro social, económico, político, cultural e histórico de la comunidad sefardita mundial, y, por supuesto, como un espacio que da la bienvenida a todos aquellos que estén interesados en el mundo sefardí y en sus actividades, con independencia de sus propias creencias religiosas.

Casa Sefarad-Israel es, por tanto, un elemento de riqueza social y cultural en sí mismo. Pero si este acto de inauguración tiene otro valor añadido, ése es el que hace referencia a la propia Casa Sefarad-Israel como aportación al espíritu libre, abierto, tolerante y cosmopolita de este Madrid que todos queremos. No se trata, además, de una contribución aislada, pues en apenas dos años Madrid ha colaborado en la puesta en marcha de Casa Árabe, de Casa Asia en Madrid, y hoy de Casa Sefarad-Israel. Hace ya más de quince años que disfrutamos, por otra parte, de Casa América, y desde el pasado año de la sede de la Secretaría General Iberoamericana. Todos ellos son puntos de encuentro interculturales, espacios para compartir y comprender mejor las diferencias, todos son casas y hogares de otras comunidades en nuestra ciudad, y todos son puertas que comunican a los ciudadanos de Madrid con otras comunidades.

Fieles a ese planteamiento, como Gobierno de la ciudad nos hemos volcado en cada una de estas casas, conscientes del incalculable enriquecimiento que suponen para Madrid y para los madrileños. Y es precisamente por eso por lo que también hemos apostado por que en estas casas se involucre, junto a las instituciones públicas, la sociedad civil. Estoy seguro de que con Casa Sefarad-Israel se logrará esa implicación, y se establecerá una productiva y fructífera colaboración público-privada, puesto que la comunidad judía es una de las más dinámicas, vivas y vibrantes que podemos encontrar. Una comunidad acostumbrada a crear y a construir proyectos, y con la que Madrid espera, desde hoy, establecer, o más bien restablecer, un vínculo especial y permanente, después de haber dedicado varios espacios públicos a este patrimonio judío que forma parte del sustrato histórico de la ciudad, y a figuras relevantes del Estado de Israel, como Isaac Rabin, que supieron trabajar para hacer realidad el sueño de paz que nació un día en esta ciudad.

Madrid les da hoy la bienvenida. Junto a ustedes conviven con nosotros más de 180 nacionalidades. Hoy Madrid es un espacio de libertad donde la tolerancia y la diversidad normalizan la diferencia. Donde el respeto y la integración, no siempre perfecta, facilitan la convivencia. Hoy el Madrid que acoge a Casa Sefarad-Israel es un Madrid en el que todos nos hemos acostumbrado a trabajar juntos en busca de un futuro mejor sin preguntarnos ni de dónde somos ni cómo rezamos. La comunidad sefardí y judía se sentirá, pues, cómoda con nosotros en esta ciudad, y desde aquí nos comprometemos a trabajar por enlazarla a todas y cada una de las culturas que conviven con nosotros y por enlazar, en la medida de lo posible, esta Casa Sefarad-Israel con todas aquellas casas, foros, u organismos internacionales que tienen sede en nuestra ciudad.

Shalom.