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España, comprometida con el recuerdo de la Shoah

14 de Enero de 2009

Desde el pasado 17 de diciembre, España es miembro de pleno derecho del Grupo de Trabajo de Cooperación Internacional para la Educación, Memoria e Investigación sobre el Holocausto, conocido como por su acrónimo en inglés: ITF. La aprobación de nuestra candidatura -apadrinada por Israel y Francia- lograda en la reunión plenaria que esta organización mantuvo en Viena, pone fin a una andadura que comenzó en 2005 cuando España ingresó en la ITF con el estatus de invitado, y que continuó en diciembre de 2006, cuando pasó a ser país observador.

Ya en diciembre de 2004, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero había tomado la decisión de fijar la fecha del 27 de enero en el calendario oficial español como Día Oficial de la Memoria del Holocausto y la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad. En 2005, España albergó la Conferencia de la OSCE sobre Antisemitismo, que fue ampliamente elogiada y que adoptó la conocida como ´Declaración de Córdoba´.

En enero de 2006, S.M. el Rey Don Juan Carlos presidió el primer acto estatal de la Memoria del Holocausto celebrado en Madrid, con asistencia de las más altas autoridades del Estado y en el que el Presidente del Gobierno subrayó la determinación de España de avanzar en el proceso de transmisión de la Shoah, especialmente entre las nuevas generaciones.

Algunos meses más tarde, la nueva Ley Orgánica de Educación incorporó la Shoah en los currículos oficiales, incluyendo la formación a profesores para que fueran capaces de transmitir apropiadamente estos conocimientos a los estudiantes de Secundaria. Los esfuerzos para incrementar los niveles de concienciación social sobre este tema se han desarrollado en diferentes direcciones, coordinados en general por Casa Sefarad-Israel, la institución de Diplomacia pública que tengo el privilegio de dirigir desde el pasado verano. Así, hemos organizado numerosas presentaciones de libros con sobrevivientes del Holocausto; exposiciones como ´Visados para la Libertad´, muestra dedicada a los valientes esfuerzos que realizaron algunos diplomáticos españoles para salvar judíos; además de conferencias y seminarios para instruir a docentes.

El mandato de Casa Sefarad-Israel va más allá del Holocausto y abarca también la promoción de todo tipo de nexos y lazos entre España, Israel y las comunidades judías del mundo. No obstante, desde su creación en diciembre de 2006, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, entendió que Casa Sefarad-Israel era la institución idónea para implementar el esfuerzo colectivo liderado por la Embajadora en Misión Especial para las relaciones con las comunidades y organizaciones judías, Ana Sálomon, que encabeza la Comisión Interministerial que reúne a los Departamentos de Asuntos Exteriores, Justicia, Educación y Cultura. En el corto espacio de tiempo transcurrido, ya han sido formados más de 300 educadores españoles a través de seminarios y cursos en España y en el Museo del Holocausto de Israel, Yad Vashem, como pude comprobar personalmente el pasado mes de agosto en Jerusalén.
Esto es sólo el principio de un esfuerzo a largo plazo que Casa Sefarad-Israel continuará en los años venideros en contacto con instituciones tan prestigiosas como la Autoridad Israelí para la Memoria de los Mártires y Héroes del Holocausto, el Memorial de la Shoah en París, el Museo del Holocausto de Houston y el de Buenos Aires, entre otras.

Además, estamos trabajando en el desarrollo de material didáctico dirigido especialmente a los jóvenes españoles, recurriendo a la experiencia de otros países que ya son miembros de la ITF, como Países Bajos, Alemania e Irlanda.
Como los demás países, España ha tenido varios capítulos oscuros en su Historia, incluida la expulsión de los judíos en 1492 pero, afortunadamente, no tomamos parte activa en el Holocausto. Quizás por ello hemos sentido como menos urgente la necesidad de investigar sobre cómo pudo tener lugar semejante horror y de adoptar una actitud preventiva contra toda posibilidad de que una acción remotamente similar pudiera llegar a repetirse.

Como he descrito, esta situación comenzó a cambiar hace cuatro años. Como socio destacado en la UE, España es plenamente consciente de la obligación de Europa de garantizar que las lecciones de la Shoah y nombres como los de Primo Levy, Elie Wiesel, Janusz Korczak, Marek Edelman o Jacques Stroumsa, el llamado ?violinista de Auschwitz?, formen necesariamente parte de la educación básica de cualquier ciudadano europeo, españoles incluidos.

El resto de miembros de la ITF han premiado los esfuerzos de España aceptando a nuestro país como miembro de pleno derecho de esta organización. Ello supone un fuerte acicate para intensificar nuestros esfuerzos, con vistas a implicar a un número creciente de organismos oficiales estatales y a ampliar el número de profesores formados, incrementando de esta forma los chavales españoles que puedan recibier enseñanzas tan importantes para su futuro y para el de nuestra sociedad.

España se ha comprometido con esta tarea por iniciativa propia, plenamente consciente de que se trata de una obligación que nos debemos a nosotros mismos. En este marco, Casa Sefarad-Israel va a seguir esforzándose por conseguir que podamos alcanzar tan importantes objetivos.

Diego de Ojeda. Director general de Casa Sefarad-Israel